Por qué no aprender a programar

Tener una idea para un negocio-web y no tener los conocimiento técnicos para desarrollarla, puede llegar a ser muy frustrante. Ya contaba en el post anterior las dudas que surgen y algunas de las variables que hay que tener en cuenta. Ante esta situación, algunos me habéis sugerido que por qué no aprendo a programar.

Antes de seguir, quiero aclarar que instalar un Wordpress y fuchicar un poco con sus plugins, widgets o incluso hacer micromodificaciones en el php, no es programar. Esos son cosas que se aprenden con el uso de cualquier plataforma si eres mínimamente curioso. O si no tienes dinero para que otros lo hagan ;-) Otra historia es ponerse desde cero con PHP, RoR, Java y demás lenguas. Eso requiere tiempo y esfuerzo.

Y es principalmente por el tiempo que conlleva por lo que creo que no merece la pena aprender a programa cuando tu perfil, como en mi caso, es claramente no técnico y sí orientado a la comunicación, el marketing y el desarrollo del negocio. Muchas veces no somos conscientes del coste de oportunidad o lo que perdemos por estar haciendo otra cosa.

Un ejemplo. Supongamos que trabajamos 8h al día (optimista!). Si dedicamos 4h a aprender a programar (no lo considero ocio!), nos quedan 4h para realizar el resto de tareas que requiere un proyecto: labor comercial, comunicación, generación de contenido, búsqueda de financiación, etc.

Los números. ¿Cuánto vale una hora de tu trabajo? ¿20€, 30€, quizá 100€? Entonces…¿qué coste tendría que te pasaras 4h aprendiendo a programar? Pues sólo hay que multiplicar: 20€/hora x 4h/día x 5días/semanas x 4 semanas/mes = 1600€ al mes. Eso es lo que estamos dejando de ganar y que estamos invirtiendo en aprender a programar.

¿Compensa? A mí no.  Me parece mejor estrategia dedicar esas horas a generar negocio y gastar esos 1600€ en pagar a alguien para que desarrolle la web. La web estará lista antes y por tanto podremos empezar a (intentar) ganar dinero con ella.

¿Cómo habéis hecho vosotros? ¿Aprendisteis a programar? O en el caso de que vuestro perfil sea técnico, ¿habéis contratado a alguien o pensáis a hacerlo? ¿O sois del tipo hombre/mujer orquesta?

¿Y quién me hace la web?

El paso siguiente a decidir arrancar un proyecto sola, sin socios técnicos, es tener que buscar una empresa o a un programador que se encargue del desarrollo.
Estoy teniendo muchas dudas sobre este tema y quería compartirlas. Por ahora sólo he pedido presupuestos y hablado con gente, así que lo que escribo a continuación es una mezcla de presente-futuro.

¿Contratar a una empresa o a un freelance?

No me decido. Al respecto, el mejor consejo que me han dado es que busque a alguien que juegue en la misma liga que yo (cuarta regional? ;) . Es decir, a una empresa pequeña para la que mi proyecto sea significativo. Cuando eres pequeñito, hay que huir de las grandes empresas para las que eres uno más.

Ventajas de la empresa vs freelance que le veo, que cuentan (o deberían) con un equipo multidisciplinar: un diseñador, un programador, con suerte alguien que sabe de SEO y que impedirá que la web sea un caos total, etc. No sé si existe el programador-web multiusos, que sabe de todo un poco para conseguir hacer el mismo trabajo que la empresa. Mis dudas vienen sobre todo en lo que al diseño se refiere.

¿Contratar por horas o por proyecto?

Lo primero que he hecho yo es saber cuánto cobra la persona por hora (para ver si está en la media) y cuánto le llevará el proyecto. Pero claro…¿cómo sabes si es mucho tiempo/dinero? Vamos, si está cargando horas de más y te ve a cara de agobio de “no tengo ni idea de programación”. Salvo que tengas a alguien de confianza que te lo diga, no lo sabes. La única opción es pedir varios presupuestos y preguntar a conocidos cuánto les han cobrado a ellos.

Una vez hecha la elección de la empresa/programador, decido contratar el proyecto cerrado pensando que así al menos no me arruinaré en horas extra. Pero…¿qué pasa si una vez que el proyecto está en marcha quiero cambiar cosas? ¿Cómo se pagan esos extras y cambios? Imagino que la mejor forma de evitar sorpresas es llegar a un acuerdo antes de empezar.

¿En España-Coruña o fuera?

Sin duda mi primera opción era contratar a alguien de Coruña, a poder ser, del portal de al lado ;-) Mucho networking virtual y mucha web 2.0, pero a mí me gusta conocer en persona a la gente. No garantiza que las cosas vayan a salir mejor, aunque da la impresión de que sí.

Me comentan la posibilidad de contratar a alguien de fuera…de Madrid? Barcelona? No, Argentina, Colombia o incluso India. Sí, en India son unos cracks y además curran barato. Mi pregunta es: ¿compensa? Quizá para un proyecto grande y con miles de horas de desarrollo, sí. Pero mi caso es diferente, es un proyecto pequeño y nada novedoso en lo que a desarrollo/tecnología se refiere (vamos, que lo hace cualquier un poco espabilado). Además es mi primer proyecto. Lógicamente surgirán muchas dudas por el camino y será más sencillo arreglarlas con alguien que esté cerca.

De mi cabeza al papel. O qué hay que contarle al programador.

Si queremos que la persona a la que vamos a contratar se haga una idea lo más aproximada posible de nuestro proyecto, es bueno que tengamos algún boceto de la web y algo de literatura. ¿Qué es la literatura? Pues describir qué hará la web. A mayor detalle, más posibilidades de que salga como nosotros queremos.

He probado alguna vez a hacer bocetos en el ordenador, pero no he encontrado ningún programa gratuito que me convenza y me he rendido al papel y lápiz. Método sencillo: cada hoja de papel es una página de la web. No tiene que incluir el diseño, sino simplemente cada una de las cosas que queremos incluir: el logo, un formulario de registro, el menú, un espacio para búsquedas, ¿tendremos un blog? Pues eso, a ver cómo encajan las piezas de nuestro puzzle.

Además de muy útil, es un ejercicio muy sano para saber si lo que en abstracto nos parecía tan buena idea, también lo es en la práctica. Muchas veces queremos incluir mil y una funcionalidades, opciones que en realidad los usuarios no utilizarán pero “ya que estamos”, se podrían incluir. Ver dibujado en el papel cada una de esas pequeñas cosas ayuda a tener una perspectiva más realista de la web.

Estoy en esta etapa: tengo mis bocetos y estoy pidiendo presupuestos. ¿Cómo os va a vosotros? ¿Algún consejo?

Socios vs. Solo

Esta tarde tuve una conversación muy interesante con Manuel Barrientos sobre su experiencia al frente de Hosteleo.com. Me he sentido muy identificada con lo que me contaba, quizá porque ninguno de los dos tenemos un perfil técnico y ambos nos enfrentamos (él primero, ahora me tocará a mí) a los mismos problemas y dudas a la hora de poner en marcha un proyecto web.

Quizá la decisión más importante son los socios y su papel. Manuel ha emprendido su aventura en solitario, tenía las cosas muy claras y le fue imposible encontrar a un socio que entendiera el proyecto y adquiriera un compromiso similar al suyo.

Yo estoy en ese punto. No me seduce especialmente echar a andar el proyecto yo sola, pero llega un momento en el que ya no puedes esperar. No puedes esperar a que la gente se decida, a que entiendan la idea como la ves tú, a que digan sí y hagan no. Esperar es agotador. Yo sólo veo como se me escapa el tiempo y cada día es una cuenta atrás a la espera de descubrir que alguien ha tenido el valor de hacer lo que yo llevo meses pensando.

Sí, en mi caso es cuestión de valor. Los otros dos factores que completan la ecuación son la idea y el dinero para hacerla realidad. La idea la tengo. Buena, mala o regular, creo en ella. El dinero también. Soy del tipo hormiguita, más que de la escuela de la cigarra. Además por suerte en internet no hay que ser Amancio Ortega para poner en marcha un pequeño proyecto.

Ahora me falta superar el vértigo que implica empezar sola. Es difícil para una persona con background familiar de funcionario (¡un respeto!), creer que ella sola va a poder montar una empresa.

Mañana pediré los primeros presupuestos ;)

No quiero tirarme de los pelos por no haberlo intentado. ¿Y tú?

Cambios

Desde la última vez que escribí en el blog (en el antiguo), ha habido unas cuantas novedades en mi vida. Ya puede, he tardado meses en volver! ;)

La más importante, sin duda, haber dejado el trabajo para empezar una nueva etapa. Después de unos meses las cosas no están del todo claras, pero en ningún momento me he arrepentido. Ahora veo cada día como una oportunidad. Es una sensación maravillosa.

He puesto en marcha Inconformia.tv, una web de entrevistas a personas relacionadas con internet y el mundo de las startups en Galicia. Inconformia nació hace poco más de un mes y ya me ha dado un par de alegrías en forma de colaboraciones y trabajo.

Sigo co-organizando Iniciador Galicia. Nos hemos marcado unos objetivos muy ambiciosos para el año que viene y estoy impaciente por ver cómo nos va. Pero quizá lo que va a marcar la diferencia es la incorporación al equipo de Iván Fociños. No podría estar más contenta y además tengo la suerte de estar aprendiendo mucho de él.

También colaboro desde la lejanía con Triptance, un diario de viaje del que Abel Muíño y yo llevábamos hablando mucho tiempo y que por fin adquiere un toque de realidad gracias a Tetuan Valley y su Startup School. Un empujoncillo muy oportuno.

Del resto de proyectos ya hablaré en otro momento. Cuando tenga algo más concreto que contar.